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TEXTOÂ FRANCO GIORDA
FOTOGRAFÍAS  CLUB DEL DIBUJO / CÉSAR VITALI
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En el Club del Dibujo trazan lĂneas, colorean, entintan y tambiĂ©n reflexionan sobre lo que hacen. Esa actitud crĂtica sobre la propia labor les ha permitido desarrollar una notable autoconciencia (se conocen a sĂ mismos y actĂşan en consecuencia). El modo en que se organizan, la manera en que comunican y las palabras que utilizan para definirse es el resultado de ese tipo de intercambio que lleva al autoconocimiento.
Tienen en claro que los impulsa un deseo vital y, a su vez, un compromiso con causas en las que vislumbran un horizonte de mayor justicia. «Esta es la posibilidad de que el deseo esté presente en lo que uno hace, en la propia obra. Por un lado, hay un tema en común que son las imágenes de la infancia, de los sueños y del reservorio de la imaginación. Por otro lado, también compartimos compromisos y algunas luchas. Nuestros ideales también están presentes», dijo Mariela Herrera, una de las integrantes del grupo.
Dentro del colectivo, algunos cuentan con educaciĂłn artĂstica acadĂ©mica y otros tienen un recorrido informal por la materia. Esas prácticas disĂmiles, asimismo, potencian el intercambio entre ellos. No hay figuras que sobresalgan en una suerte de rol docente, sino que se da un diálogo entre pares, segĂşn lo testimonian las propias participantes.
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Es en este marco que llevan adelante el proyecto común de una muestra colectiva que tendrá lugar en la Casa de la Cultura. Elina Aguilar señaló: «Cuando nos pusimos a charlar sobre el asunto empezamos a ver qué es lo que trae cada uno al club, a qué venimos, qué es lo que hacemos. Estas preguntas nos indicaron que tenemos experiencias distintas, algunos con formación en arte, en ilustración, en diseño y otros no. Todo eso se ve súper claro en las obras. Lo importante es lo común, el motivo por el cual necesitamos reunirnos todos los sábados».
Esa razĂłn compartida que los mantiene unidos fue tema recurrente en la charla. «Con la gran mayorĂa hay coincidencias ideolĂłgicas. Eso me acerca un montĂłn al club», comentĂł Natalia Fumaneri. «No nos abstraemos de lo que sucede. Por ejemplo, si un sábado hay una marcha de Ni una Menos, cortamos y vamos. Nos dimos cuenta de que además del dibujo estas cosas nos sensibilizan y nos motivan. En este espacio estamos resguardados. Charlamos mucho. Es como un refugio», añade Elina a lo dicho por su compañera.
En su devenir expresivo han realizado contribuciones al Hospital Escuela de Salud Mental, al Hospital San MartĂn, al proyecto de voluntariado universitario «CiudadanĂas travestis y trans» de la Facultad de Trabajo Social (UNER), a otro colectivo artĂstico denominado Grupo Humano, entre otros. «Esto tambiĂ©n es del orden de los sensible, es otro sentido de lo sensible. Se conjuga la sensibilidad estĂ©tica y moral», concluyĂł Mariela.
Natalia redondeó la idea: «Todas estas cuestiones fueron temas de conversación que tuvimos para enfocar la muestra. Somos muy fuertes en cuanto al orden de lo ideológico. Entonces, decidimos poner todo en la mesa».
Además de las coincidencias también hay puntos de vistas divergentes. Por ejemplo, no todos piensan lo mismo sobre lo que es el arte. «Algunos pensamos que el arte no tiene que dar un mensaje porque eso lo cristaliza o detiene la obra en el dilema sobre lo que decir. Algunos somos más narrativos. Otros no. De todos modos, los trabajos [de la muestra] tienen una unidad por la forma en la que van a ser presentados», indicó Mariela.
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Recorrido
El grupo se gestĂł en 2014 a partir de un curso de dibujo que coordinaron Victoria RuĂz DĂaz y Francisco Vásquez. Luego de dos años, los artistas fueron alentados por Vásquez para que tomen el camino de la autonomĂa. «En ese momento, nos dimos cuenta de que funcionaba lo grupal. Nos llevábamos bien porque habĂamos creado un vĂnculo fuerte. En principio, decidimos juntarnos para disfrutar», rememora Elina.
El club tiene 11 dibujantes. Eventualmente, alguien puede irse o incorporarse. Se reĂşnen todos los sábados en el Museo de Ciencias Naturales y AntropolĂłgicas Antonio Serrano. En 2016 publicaron el libro BicherĂo. Hermosas bestias, con dibujos para colorear inspirados en las piezas zoolĂłgicas que se encuentran en las vitrinas museĂsticas.
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ExposiciĂłn
El lunes 13 noviembre desde las 20 quedará inaugurada la muestra «La traza de lo sensible» en la Casa de la Cultura (9 de Julio y CarbĂł). En el material de difusiĂłn se asegura que los trabajos son «la expresiĂłn de una intensa actividad colectiva, en la que, a su vez, cada integrante se desarrolla en absoluta libertad en la construcciĂłn de su lenguaje artĂstico».
Las autoras son: Elina Aguilar, Ile Green, Lu Avila, Lorena Cabello, Natalia Fumaneri, Mariela Herrera, Karina Ledesma y Laura Sterger. El grupo se completa con Maximiliano Santos. El montaje está a cargo de Francisco Vásquez.
«En la búsqueda de los tesoros que aún no han aparecido ciframos nuestra expectativa para crear. Asà aparece la traza de lo sensible, en la que queremos abrigar e interrogar las potencias afirmativas del presente y de los tiempos que vendrán, generando nuevas y nuevas realidades dibujadas», sostienen desde el grupo.
Las 18 obras montadas también podrán verse durante el martes 14, entre las 8 y las 13 y entre las 16 y las 21.
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