
La estatua de Raúl Ricardo Alfonsín en la esquina de Echagüe y Alsina parece cargar sobre sus espaldas la cartelería publicitaria de la multinacional de comida rápida que se emplazó en la vieja terminal de ómnibus de Paraná y que fue reciéntemente inaugurada con la presencia del gobernador Rogelio Frigerio y de la jefa municipal Rosario Romero compartiendo mesa, hamburguesas y papas fritas.
La estatua de Alfonsín, en cambio, se inauguró el 10 de diciembre de 2018, a 35 años de la asunción de su gobierno y del regreso de la democracia. Con sus 2,30 metros que alcanzan más de tres contando la base de cemento, la representación del ex dirigente político tiene la cabeza gacha, ya que se trata de una copia de la estatua inaugurada en La Plata en abril de 2018 -obra del escultor Carlos Benavídez-, que se sospecha inspirada en una fotografía de 1989 en la que el caudillo radical caminaba con Carlos Menem por la Quinta de Olivos, negociando el traspaso anticipado del gobierno.

