Paraná, Ledesma y una historia circular

TEXTO PABLO RUSSO

FOTOGRAFÍAS ARCHIVO LA ANDARIEGA

 

 

Una memoria como caldero es el libro de Silvia Álvarez, editado a principios de 2026 por La Andariega, en el que la autora reconstruye la vida y militancia de la paranaense Dora Rebechi y su pareja Jorge Weisz, así como las raíces históricas de las desigualdades en la región del ingenio Ledesma, en Jujuy.

La obra se presenta en La Casa de la Cultura, Carbó y 9 de Julio, el jueves a las 20, con presencia de la escritora quien, antes de su llegada a la capital entrerriana, adelantó las motivaciones de su trabajo en diálogo virtual con 170 Escalones.

 

 

¿Cuál es el vínculo del libro con Paraná?

El vínculo del libro con Paraná está dado por Dora Rebechi de Weisz. Ella es, junto con Jorge Weisz y sus hijas, la protagonista principal de esta historia. Aunque hay muchos otros protagonistas, el libro está dedicado a Dora y a Jorge, cuando se abre encontramos una foto de ellos dos que Dora tenía en la entrada de su casa.

También esta autora anduvo por Paraná y la historia se va terminando de cerrar desde el departamento de Dora mirando al río Paraná. En el libro también aparecen algunas otras personas que andaban con Dora por Bolivia, donde nos encontramos. En fin, hay una especie de trama, hilos que se van entremezclando a lo largo de estas 611 páginas, que tienen que ver con esa zona, con Paraná mismo, aunque el epicentro de esta historia transcurra en Jujuy. El epicentro son los apagones de Ledesma y todo el descabezamiento del sindicato azucarero combativo de Ledesma.

 

 

¿Y cómo surgió este trabajo? ¿De qué manera lo realizaste? Si se estructura en entrevistas, trabajo de archivo, trabajo de campo, etc…

Esta obra se inicia con un hecho muy trascendente en mi vida. Viví muchos años en Bolivia. A fines de 2009 estaba allá y había planificado viajar a Buenos Aires para pasar las fiestas con la familia y por un montón de coincidencias y causalidades -que no cuento para que puedan encontrarlas en el libro- decido ir por tierra. Pasé por Ledesma, cosa que hace mucho a la trama inicial de esta historia. Allí me reencuentro con los apagones, con las desapariciones, con la represión, y con Dora, a quién había conocido en París muchos años antes y con quien había dejado de verme simplemente por cosas de la vida, pero se me había estado apareciendo mucho y me la encuentro antes en Bolivia. Encuentros y reencuentros con Dora es la base más poética del libro.

 

¿De qué manera lo realizaste? ¿Tiene entrevistas, investigación de archivo, trabajo de campo?

Cuando aparezco en Ledesma, lo que digo metafóricamente es que entré en la rajadura del tiempo. Me encuentro con esta parte tremenda de nuestra historia, que para mí no era novedad porque pertenezco a esa generación, pero al estar en Ledesma pude verlo de manera muy sutil y particular, y en ese encuentro resuelvo que tenía que escribir. Mucho se ha hablado y se sigue hablando de los derechos humanos con una mirada posterior a lo que ha pasado con los treinta mil, y está muy bien, pero había como una demanda, un pedido, sentí yo, de hablar de ellos vivos, tal como se los llevaron. Ese fue mi compromiso con este libro y con todos ellos, con Dora y su familia, con la historia y mi parte en esta historia: no hablar de los derechos humanos particularmente o cómo fueron violados, sino hablar de quiénes eran ellos, qué estaban haciendo ellos, cómo vivían, qué sentían, qué pensaban, qué undo querían. Y tratar de entender las razones por las cuales, justamente, desmantelaron no solo a este sindicato combativo, sino a todos los sindicatos combativos del país, que eran muchos, porque estábamos en un momento histórico en el que la clase obrera estaba en alza y había una conciencia muy grande de pegar un salto en cuanto al sistema en nuestro país. Por eso mismo, seguramente, pasó lo que pasó. Me encuentro entonces frente al problema de cómo decirlo, en un texto que sigo llamando novela, y que está anclado en hechos reales, con personajes reales. Hubo muchas entrevistas, mucho trabajo de archivo y trabajo de campo: Tuve mucho que estudiar, que aprender y que pensar. Por eso mismo se hizo largo. Toda esta historia empezó en 2011, cuando reuní el material, y recién en febrero de este año se hizo el lanzamiento de esta obra.

 

 

¿Por qué considerás importante contar estas historias?

Observando, andando, itinerando en nuestros países americanos, lo que descubro es una cierta circularidad en la historia. Como si todo volviera a repetirse de una manera o de otra, con distinta fachada, pero volviendo siempre al punto inicial. Entonces me dieron ganas de tomar el territorio mismo de Jujuy, donde está el Ingenio Ledesma, tomar ese territorio como base de pensamiento. Digo: acá, en este mismo territorio, fueron generaciones y generaciones desde que llegaron los españoles y todas esas comunidades y etnias fueron desaparecidas a puro genocidio; y después toda esta tremenda mano de obra gratuita, indios de Chaco, llevados por el Ejército mandado por los empresarios azucareros; y después vinieron las desapariciones, prisiones, asesinatos. Es decir, a lo largo de los ciento y pico de años del ingenio, si vas a esa región vas a ver que está cada vez más pauperizada. Y el ingenio Ledesma de la familia Blaquier en el ranking Forbes de los más ricos. Es un mecanismo que se repite de distintas maneras a lo largo de la historia, pero siempre con el mismo objetivo económico. (Carlos) Blaquier murió a los noventa y pico sin ir un solo día preso. Considero importante contar esta historia porque ¡basta! Hay que pararlo. Tenía necesidad de mostrarlo, poner todo eso en un mismo texto, en un mismo objeto cultural que es el libro, para dejar de tomar las cosas parcialmente, como si fueran pedacitos o hechos únicos en la historia de unos locos. No, esto fue un plan sistemático que viene desde muy atrás y, como las cosas siguen en la misma dirección, me pareció fundamental contar esta historia.

 

¿De qué se trata La Andariega?

La Andariega son dos cosas: el apodo que me han dado amigos y conocidos a lo largo de los años en los que he andado por nuestra América haciendo investigaciones y escribiendo libros. Me quedó ese mote. Siempre lo adopté con gusto por La Andariega carreta de Javier Villafañe, el maestro titiritero por excelencia, hermoso amigo que tuve el honor de compartir. Cuando volví al país y me fui a Traslasierra ya había creado la editorial en Bolivia, pero armé un espacio de lectura en mi casa: Libro abierto La Andariega, y conseguí un carro. Es un homenaje a Villafañe. Ahí funciona, es una editorial pequeña, tenemos una colección de fanzines de poesías donde estoy rescatando a poetas del valle de Traslasierra; estamos reeditando algunos de mis libros que por haber vivido en distintos lugares no los tengo para ofrecer, y esa fue la iniciativa principal, la necesidad de tener los libros yo también.

A la hora de trabajar este librazo, lo que tuve claro desde un primer momento es que iba a ser publicado por La Andariega, con todo lo que implica ese esfuerzo, porque es un libro grande, un libro caro, y que lo iba a llevar cuerpo a cuerpo por el país. Estoy en la primera gira de ese propósito. Salió el 15 de febrero, se hizo un lanzamiento en Córdoba, un lindo empujon, un primer envion, y armamos una gira que empezó por Neuquen, Río Negro y luego Río Cuarto. En Paraná termina esta primera gira. La idea es ir llevando a bibliotecas populares, cárceles, escuelas, sindicatos… a donde me inviten. Esa es la misión, llevarlo a donde se pueda.

 

¿Qué viene pasando con el libro? ¿Qué tipo de devoluciones tenés?

La Andariega lo saca con la versión en papel, que vamos a presentar el 14 en Paraná. También tiene su versión en audio libro grabado con mi propia voz en estudio (son 18 horas de grabación distribuidas en 16 archivos). Y está el ebook. Además, trae códigos QR en las páginas, donde a veces hay canciones, noticias de radio Colonia… tenía una necesidad de representarnos el momento histórico del que se trata cada parte, y están también unos temas interpretados en piano y voz por Victoria Weisz, la segunda hija del matrimonio de Dora y Jorge, que tenía tres meses cuando se llevaron a su padre. Luli tenía tres años, y en cautiverio nació la tercera, Martina Libertad. Todas esas historias están entrelazadas con mucha documentación. La forma que fui encontrando es trabajar con distintos soportes materiales de texto dentro de la novela, que está dividida en partes breves que ayudan a la lectura.

Por ahora las devoluciones son tan impresionantes que no alcanzo a aterrizar y me emociono muchísimo. La gente que ha escuchado la novela me dice cosas que me hacen ver que han entendido cuál es el propósito y se han conmovido con la historia. También las hijas, para mí era muy importante que lo leyeran y se sintieran representadas. Esa fue la primera prueba de fuego, la superé y me quedé retranquila. Dora ya no estaba, lamentablemente, no se la pude dar en mano. Las devoluciones de quienes la han leído en papel son muy buenas, me llevan a pensar nuevos abordajes que no había visto. Gusta mucho el diseño, que es muy complejo porque la historia no es lineal. Con Romina Díaz pensamos un diseño acorde al contenido y al estilo de escritura. Estoy profundamente emocionada y agradecida por como gusta el libro.

 


Sobre Silvia Álvarez

Nació en Bahía Blanca, es poeta, escritora e investigadora pedagógica. Tiene varias obras editadas en Argentina, Bolivia, España y Ecuador. Su experiencia literaria dialoga de forma constante con la memoria, la educación, la experiencia colectiva y los territorios que ha habitado. 

En su trayectoria fundó y dirigió editoriales e instituciones en Argentina, Ecuador y Bolivia (país en el que residió durante una década). Desde 2016 vive en Traslasierra, Córdoba, donde impulsa el proyecto Libro Abierto.

 

Sobre Dora Rebechi

Dora Rebechi nació en Alcaraz Segundo, departamento de La Paz, el 16 de enero de 1944. En Paraná, se recibió de Maestra en el Cristo Redentor y luego de Profesora de Ciencias de la Educación. Durante el gobierno de Isabel Perón, fue detenida junto a su marido, Jorge Weisz, que era dirigente sindical en el Ingenio Ledesma (Jujuy) y que permanece desaparecido. Luego de pasar cuatro años y medio como presa política sale de la cárcel hacia el exilio, donde después de un tiempo, consigue reunirse con sus tres hijas. En Francia, trabajó en el Secours Catholique-Cáritas, en un centro de alfabetización para extranjeros, donde organizó un comedor para los estudiantes que asistían a los cursos y luego participó, como referente de Cáritas, en el armado de la “Banque Alimentaire” (el Banco Alimentario, gestionado por el gobierno francés y varias ONGs). Allí también realizó una maestría en Metodología de la Investigación y el Doctorado en Educación, en la Sorbona de París, que dejó inconcluso al regresar con su familia a la Argentina. Fue docente de nivel primario, secundario y universitario. Dora fue una testiga esencial en el segundo juicio por delitos de lesa humanidad en Jujuy y participó de cada Marcha del Apagón, en el mes de julio, en Ledesma. Falleció en Paraná el 8 de noviembre de 2024.

 

Sobre Jorge Weisz

Weisz estudiaba ingeniería en la Universidad de Buenos Aires donde comenzó a militar en Vanguardia Comunista en 1968. Dos años después se trasladó, junto a Dora, a Ledesma y comenzó a trabajar como electricista en el ingenio de los Blaquier. Fue uno de los organizadores del sindicato por lo cual la patronal lo despidió en 1973. Desde fuera de la empresa organizó la lista Celeste con la que ganó la conducción del sindicato, con la consigna “Celeste o Ledesma”. Lucho por condiciones laborales en la empresa y en la construcción de la Federación Azucarera Regional. Fue detenido en 1974 por el gobierno de Isabel Perón cuando era vicepresidente de la obra social del Sindicato de Obreros de Ledesma. Luego de haberse dispuesto judicialmente su libertad, el 24 de noviembre de 1976, Jorge continuó ilegalmente detenido en la Unidad Carcelaria Nº 1 -Villa Gorriti- del Servicio Penitenciario de la Provincia de Jujuy, que operaba bajo el comando del Tercer Cuerpo de Ejército. Esa es la fecha de su desaparición.

 

 

 

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